Bitácora del redactor multimedia trasatlántico

Día 20

De Admin (del 20/02/2007 )

La noche fue larga y fría, como muchas otras.

Abandonamos las instalaciones de la que fue nuestra casa temporal.

Nos formaron enfrente. Y un sentimiento de nostalgia me dijo que no quería marcharme.

Los primeros autobuses partieron hacia el aeropuerto en las primeras horas del último día.

Dos horas de viaje en la oscuridad de la noche. No logré dimensionar la profundidad del desierto amarillo.

Para fastidiar la situación, el conductor proyectó música de India. Cantan feo pero chistoso los indios.

Recordé las tapas de incienso con la imagen de Krisha con las que me crié.

Una hilera de luces en el horizonte de la derecha se movía lentamente.

Llegamos al aeropuerto de Kuwait cuando despuntaba el sol.

El asenso fue rápido. Menos tedioso que la llegada. De inmediato, surcamos el cielo kuwaití.

Desde arriba, la ciudad parece una maqueta a escala que poco a poco salía de cuadro en la ventana que elegí.

Y nos dirigimos hacia no sé dónde.

Dunas, hielo, montañas, todas fueron devoradas por un colchón de nubes. La escena duraría hasta el fastidio.

Mi organismo reclamó descanso. Pero no podía. No quería. No volvería a esa parte del mundo nuevamente en esta vida.

Al lado, adelante y atrás, la tropa conversaba, dormitaba o chistaba.

La azafata que nos atendió en esas 24 horas de vuelo fue clave para combatir el aburrimiento. Fue muy amigable. Nos dio su email. Jayanió con todos, con el respeto debido.

Cuando llegamos a Bangladesh, el clima no era bueno. Un velo gris apenas nos permitió ver más allá de un hangar. No bajamos como en la llegada. Apenas y una foto para dejar constancia que estuvimos ahí. Parecerá cualquier lugar o tomada de alguna web.

Y volvimos a donde solo los pájaros de acero son su señoría.

Más nubes incesantes que parecían estar en una quietud perpetua.

Horas más tardes la aparente suspensión del tiempo se acabó.

Dos cazas británicos alocaron a los pasajeros con efusividad. Seguramente nadie había vivido esa experiencia. Yo no. Los inspectores de nuestra nave hicieron gala de su capacidad y destreza por poco tiempo.

Y volvimos al eterno encierro de las nubes. Ver el campo de nubes por sus cabezas es llamativo al principio. Después aburre, como las canciones de Ricardo Arjona o Maná.

Saber que llegaríamos a Islandia fue emocionante.

El marrón de la costa resalta las edificaciones por su blancura.

Como en las ocasiones anteriores, bajamos por un punto exclusivo para este tipo de vuelo y solo donde los militares tenían acceso.

Las instalaciones de esta ala del aeropuerto son excesivamente modernas. Superan por mucho a las de El Salvador, oscuro, viejo, antiguo.

Los 6o minutos no fueron suficientes para recorrerla, curiosear o descansar. Fue interesante ver el contraste de esa parte de la terminal con el contingente camuflado. Contrastaba, era evidente.

Y reanudamos el vuelo.

Volvimos a las nubes, literalmente.

La humedad de la ventana se volvió escarchar hasta por molestar.

Por allá, a miles de metros, a la izquierda, otro avión dejaba constancia de iba en sentido contrario. Nosotros perseguíamos al sol.

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Después de 20 horas sin dormir, el cuerpo reacciona de manera estrepitosa y más cuando hay mucho frío y el encierro es perenne. Pero no debía cerrar los ojos. Me lo propuse.

El frío se intensificó y la oscuridad igual. No sostuvimos el ritmo con el sol. Se nos adelantó. A nuestro arribo a Estados Unidos, nos esperaba una noticia inesperada que no se borrará de la historia salvadoreña.

Al anochecer de este día, el terreno que sobrevolábamos fue cambiando de aspecto.

Trazos sinuosos de un blanco puro se extendían hacia el sur. Grandes extensiones de nieve reemplazaron la monotonía de su estado gaseoso, las nubes. A más oscuridad, más frío.

Y descendimos. Nuevamente Bangor aguardaba nuestra llegada.

Otras naves negras permanecían inmóviles y las cobijaba los copos.

También, nuevamente, tuvimos que ver la nieve del otro lado de las ventanas.

Eran aproximadamente las ocho de la noche cuando nos enteramos. Nos conmocionamos. Ninguno sin excepción.

Algunos compatriotas lograron agarrar línea con El Salvador y, de boca en boca, como dominó cayendo, supimos del asesinato de los tres diputados y su motorista en Guatemala.

Si mi primer encuentro con lo gélido de Kuwait me enjutó, ese momento fue más intenso.

“¿Usted qué opina?”, le pregunté a un militar de alto rango. Me respondió que estaba estremecido. Lejos de ser políticos, o las razones de sus homicidios, eran humanos, compatriotas.

Una hora más tarde, retornamos al avión para concluir la fase final de nuestro viaje memorable.

Cerca de la medianoche, las llantas chillaban a medida que reducían la velocidad en Comalapa.

La tropa, después de seis meses alejados de sus familias para participar en la ocupación pacífica de Iraq, volvía a la tierra de los tamales, gallina india, tortillas y casamiento. Pero deberían esperan un par de días antes de reunirse con sus hijos, mujeres, madres, tías, sobrinos o abuelos.

Día 19

De Admin (del 19/02/2007 @ 10:36:41, en Bitácora del redactor multimedia transatlántico )

La partida.

Virginia ya no es el mismo.

La mayor parte de la tropa se ha marchado, y al momento de plasmar estas letras, seguramente vuelan sobre el Atlántico.

Minuto a minuto, la tropa se acerca un poco más a El Salvador, donde este lunes 19 de febrero por la tarde será recibido luego de su partida en agosto pasado desde la segunda base aérea, enLa Paz.

Acá las cosas marchan sin mayor novedad.

Ya no hay prisas ni eventos por cubrir, excepto la salida del remanente.

Algunos han optado por disfrutar sus últimos momentos en este lugar leyendo, tomando prolongadas siestas, jugando billar o en los X-Box del centro comunitario.

Esperamos partir la madrugada del martes, horario local, para llegar cerca de las 10:00 p.m. de ese mismo día en El Salvador.

Me quedan un par de reflexiones, para los que tengan la oportunidad de viajar en un futuro contingente, si es que lo hubiera.

Traigan ropa cómoda, aunque sea invierno o verano. No olviden sus tenis; las junglas se convierten en un martirio, sobre todo cuando son nuevas. Jabón, champú, desodorante y todos los implementos de limpieza que utilizan a diario. Un botiquín de emergencias siempre es útil, y más por el cambio de horario en el organismo.

Pero lo más importante de todo: Dinero.

Aquí y en Iraq hay tantas cosas que se pueden llevar de los famosos sadikis que, aunque no quieran, caerán en la tentación de comprar algo que les recuerde la gira por este lugar del mundo.

A quienes estuvieron leyendo mi bitácora: Gracias, y más a los que vertieron sus opiniones a favor o en contra de mis pensamientos.

Shukran.

Comentarios

#1
BENDICIONES A NUESTRA TROPA SALVADOREÑA QUE SE ENCUENTRA DANDO REALCE A NUESTRO PAIS EN TIERRA IRAKI Y GRACIAS A DIOS QUE REGRESA NUESTRO BC VII, ESTOY FELIZ QUE REGRESE EL AMOR DE MI VIDA, MI JOSE ADAN.

GRACIAS DON JUAN JOSE POR SU LABOR PERIODISTICA Y DE REDACCION EXCELENTE TRABAJO, TAMBIEN UD MERECE UN RECONOCIMIENTO ESPECIAL POR ESTE ESPACIO QUE TAMBIEN ME LLEVO A MI PASO A PASO, FUE COMO VIVIR ESOS INSTANTES TAN ESPECIALES.

ME ALEGRA SABER QUE MI BCVII TUBO UN MERECIDO PASEO POR ESOS LUGARES BELLISIMOS DEL MEDIO ORIENTE, SE LO MERECEN DE CORAZON.

GRACIAS POR LLEVARME A SUELO IRAKI A TRAVES DE SU BITACORA.

QUE DIOS LE BENDIGA DON JUAN JOSE LOPEZ Y ADELANTE, MERECE MEDALLA DE HONOR TAMBIEN. BENDICIONES A TODOS.
De lesvy (enviado el 19/02/2007 @ 12:02:05)

#2
a todos los compatriotas sean estos civile o militares que la divinidad los bendiga y que sigan adelante con su ejemolo de valentia
De jorge ramos (enviado el 19/02/2007 @ 13:28:23)

#3
Saludos y cuidate, la guerra es traicionera.
De MARVIN (enviado el 20/02/2007 @ 12:31:49)

#4
Senores de tan respetable periodico, quiero dedicar estas letras, para decirles que vivo en Toronto Canada, Donde hay Muchas familia Iraquies, las cuales pasan en constante contacto con sus familiares que dejaron atras

Presisamente conosco algunas de ellas y desafortunadamente me comentan que los Hispanos son asesinados a diario y ayer presisamente murieron muchos

Me explicaron que una de las razones son, es que ellos son usados frecuentemente para custodiar los furgones de comida, las carabanas que recorren el pais llevando y trayendo materiales, por lo tanto son los mas expuestos a sufrir bajas

cuando dicen que un americano murio, no es americano, son hispanos

Los americanos pasan la mayor parte el tiempo en la zona verde y no salen para nada ni para hacer las rondas nocturnas

En otros casos la asitencia medica que se les brinda es muy diferente a la de los americanos he ingleses

por Favor averiguen mas hacerca de nuestros soldados y hagan algo por ellos

Dios los Bendiga
De simpatico (enviado el 20/02/2007 @ 13:33:21)

#5
Conforme pasa el tiempo y se envian nuevos contingentes, la posicion del presidente Saca me resulta dificil de entender.

Me gustaria que tomara en cuenta la opinion de la poblacion al respecto.
De Carlos Pereira (enviado el 20/02/2007 @ 23:46:11)

#6
Excelente trabajo el que tu realizaste, yo diria que el mejor, aunque otros han hecho lo suyo.

Si no fuera por ti no me habria dado cuenta de tantos acontecimientos que vive mi esposo
De Sonia de Barahona (enviado el 22/02/2007 @ 22:12:20)

Días 17 y 18

De Admin (del 19/02/2007 @ 10:34:35, en Bitácora del redactor multimedia transatlántico )

Un verdadero fin de semana

Estos dos días han sido un verdadero fin de semana: Hemos acompañado a la tropa para hacer sus compras y de paseo, por cierto, uno de lujo y, de no haber sido porque estuvimos presentes, no habríamos comprendido la relevancia que tuvo.

Ambos viajes fueron largos, aunque no tanto como el traslado desde El Salvador hacia Iraq, y sirvieron para apreciar cómo es la ciudad de Kuwait y algunas de sus otras regiones, como Arifjan.

Es impresionante ver las magníficas estructuras erguidas, y otras en proceso de construcción, que dejan maravillado a cualquiera que conoce de arquitectura. La vista aérea, ni qué decir.

A mí, personalmente, me llamó la atención el patriotismo que se demuestra en esta parte del mundo: por doquier se alzan banderas de Kuwait que ondean incesantes con el viento. Si se quiere ver así, incluso, hasta resulta monotono.

Y no solo eso, existe una verdadera preocupación e importancia por hacer de esta una ciudad sumamente atractiva -y cara-: sus calles limpias, sin la inundación de publicidad que ya conocemos, aunque sí la hay; zonas verdes especialmente atendidas, incluso los domingos.

Desde la carretera se observan colosales recolectores de agua que, a parte de ser una forma muy inteligente de aprovechar los recursos naturales, además dan otra vistosidad a esta metrópoli. Ahí coincidimos con muchos de la tropa que en ningún momento dejaron de llevarse el recuerdo de este viaje con sus camaritas.

Estando junto a la base de las simbólicas torres de Kuwait, situadas frente al Golfo Pérsico, esa parte del contingente que fue en al viaje sacó, indirectamente, el chiquillo que todos llevamos y no ocultaron su impresión y fascinación. Es más no habíamos abandonado los autobuses cuando ya se encontraban fotografiándose con el mar y las altas estructuras a sus espaldas.

Las dos horas y media en el lugar no fueron suficientes para además embotellar arena de la costa, por la cual se yerguen más edificaciones que se pierden en el horizonte ante un apacible mar que despertó el deseo de muchos por bañarse en él. Hubo quienes, sin importar la baja temperatura, optaron mojarse. Otros, en tanto, no ocultaron su interés por las bellas mujeres que caminaban por la zona o viajaban en lujosos vehículos. Aquí tampoco hay problemas de contaminación, ni se ven cacharros.

Desde un peldaño cerca del cielo, la gigantesca ciudad aguardaba a ser fotografiada, mientras una de las esferas de las torres giraba y mostraba en un paseo de 360 grados la bastedad del golfo.

Bonito pero caro. Cada dinar, la moneda local, cuesta cuatro dуlares. Aquí, la comida también aplica.

Hablando con el comandante del séptimo batallón, el coronel Joaquín Gálvez, me comentaba que este paseo, previo a la partida de la tropa a El Salvador, fue una especie de premio por el trabajo realizado en Al Kut los seis meses anteriores.

Viéndolo bien, para nosotros, los comunicadores, que apenas estuvimos cuatro días Al Kut, fue una verdadera catarsis que echó por la borda la incomodidad experimentada en esa escasa localidad.

Al volver a Virginia, el que fuera nuestro hogar por unos 15 días, fue anunciada la inmediata salida de los primeros militares hacia la tierra que los vio nacer. Las sonrisas volvieron a dibujarse, y aunque el viaje resultó un tanto cansado, esto no fue impedimento para empacar en el acto y dejar una de las más cómodas bases militares visitadas.

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Comentarios
#1
HOLA A TODOS

SALUDOS DESDE MI TIERRA PUERTO RICO.

CUANDO SIENTAS QUE LAS FUERZAS TE ABANDONAN RECUERDA OTRAS VECES QUE SI ESTUVISTES SIN ELLAS Y SI LAS COSAS SENCILLAMENTE MEJORARON Y TODO ESTO ES POR QUE ACTUASTES BIEN Y CON LA CONCIENCIA LIMPIA PERO SOBRE TODO POR QUE DIOS ESTABA CONTIGO REDOBLA TU FE Y CON ELLA ALIENTA LA ESPERANZA EN LA SEGURIDAD DEL QUE EL MANANA SERA MUCHO MEJOR.

ARRIBA ESE ANIMO! NO DESMEREZCAS AL QUE NO ES INTELIGENTE, PRESTALE ATENCION Y AYUDALE A INCREMENTAR FUERZAS. 

UN FUERTE ABRAZO A TODOS

GRACIAS POR SU VALOR Y QUE DIOS LOS GUIE Y LOS CUIDE.

ANIL PUERTO RICO
De ANIL EDITH (enviado el 25/02/2007 @ 13:59:28)

Día 16

De Admin (del 17/02/2007 @ 12:09:10, en Bitácora del redactor multimedia transatlántico )

Adiós Iraq

La principal misión en esta tierra petrolera llegó a su fin: acompañar al octavo contingente para que relevara a su antecesor: la séptima rotación.

La partida de Iraq fue una mezcolanza de sentimientos: la enorme sonrisa de satisfacción de los que se iban y la incertidumbre de los que se quedaron e iniciaban su primer día de funciones. Los días previos sirvieron para asumir responsabilidades.

De regreso, el viaje en avión pareció distinto al de la primera vez, cuando volamos desde Kuwait: quizá porque ya no había ansiedad por pisar el territorio que por ahora es el ombligo del mundo, por su situación conflictiva.

No se imaginan el alivio que significó para todos los que vamos de regreso al tocar suelo kuwaití. De aquí nadie quiere irse; eso se nota. Las condiciones son distintas, sobre todo en cuanto a las comunicaciones. Las zonas de esparcimiento son más accesibles. Aunque se duerma en catres.

Los dos centros de Internet permanecen colmados durante una buena parte de la noche. Otros se repiten en su turno de Internet para chatear, enviar mensajes o escribir algún mensaje de correo. En las líneas telefónicas, nadie grita como Kut para que le escuchen. Es distinto.

Pero lo que verdaderamente hace distinta la estadía en este sitio en medio del desierto es saber que dentro de poco volverán estar con su familia, sus chicos, aquellos que, a pesar de contar con cualquier herramienta tecnológica, no te brindan un “papi” con su respectivo abrazo nacidos de su verdadera esencia y que aca solo se reviven en fotografías mentales.

Y qué decir de las deliciosas pupusas o los tamales de elote, y todas esas características propias de la tierra cuscatleca que dejaron en agosto pasado, pero que cada vez están más cerca de todos.

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Comentarios

#1
SR. JUAN JOSE LOPEZ ME GUSTARIA QUE LE DIJERA A JOSE ADAN GUTIERREZ ERAZO, QUE POR QUE NO ME LLAMA, QUE LO AMO, Y QUE POR QUE TODOS LLAMAN A SU FAMILIA Y EL A MI NO. GRACIAS.
De LESVIA ORANTES DE GUTIERREZ (enviado el 17/02/2007 @ 14:45:12)
#2
Juan como estas dios te bendiga en este dia y siempre.

La bendicion de jehova acampa al rededor de los que le aman en espiritu y verdad.

saludos desde Massachusseths De Nestor Lopez y Familia.

Te tendremos en oracion
De Nestor A. Lopez (enviado el 18/02/2007 @ 08:58:48)
#3
QUE SENTISTE AL LLEGAR AL PAIS, CUALES FUERON TUS PENSAMIENTOS, QUE EXTRAÑABAS MAS? QUE PIENSAS DE ESA GUERRA?
De ISABEL DEPAZ (enviado el 22/02/2007 @ 15:09:13)

Día 15

De Admin (del 16/02/2007 @ 13:27:11, en Bitácora del redactor multimedia transatlántico )

Relevo de mandos

Acostumbrados ya a este sitio, donde no existen los fines de semana ni los horarios, fuimos testigos de la oficialización del traspaso de mandos y funciones de los contingentes VII y VIII del batallón Cuscatlán.

Fue una experiencia interesante: ahí nos convertimos en corresponsales internacionales, y en mi caso, trasatlántico.

Captamos cada detalle, en audio, video y fotos, de tal forma que nuestros lectores tuvieran todo lo que presenciamos en el acto que dio por finalizado el trabajo del séptimo contingente y acortó el tiempo para que los 377 de sus miembros volvieran a reunirse con los suyos dos continentes más adelante.

Desafortunadamente, nuestra misión no pudo ser consumada por problemas ajenos a todo mundo que imposibilitaron el traslado de la información por cualquier medio posible y dispuesto a nuestras necesidades. En fin, no es primera vez que me quejo del grande problema de comunicación bajo el que vive Al Kut, y ahora la tropa del octavo contingente.

La emoción por la partida era evidente entre los próximos viajeros. Ahí conocimos a una pareja de hermanos que integran ambos grupos y que se vieron por 15 días después de seis meses de lejanía y que no lo volverán a hacer sino hasta agosto próximo. Aquí los lazos afectivos se entrelazan.

Pero no todo fue emotividad por el regreso. También tuve la oportunidad de conocer a un miembro del batallón que regresa y que a pocos días de partir recibió una de las, quizá, peores noticias que cualquiera pueda tener: el asesinato a sangre fría de uno de sus hermanos menores. Aquí la realidad se entremezcla como un pequeño universo.

Lo mejor vino al final del día con la carneada. –Por ahí me dijo una fuente no autorizada que se trataba de búfalo. Qué más da. ¿Acaso no han comido las carnes de Mamé Chela en el Cusca? –

Hubo espacio para la diversión y el esparcimiento. Lo más divertido de todo fue el karaoke, pero ahí no se trataba de un concurso al mejor cantante, se buscaba hacer el encuentro algo memorable, bajo el cielo iraquí y sus bajas temperaturas, que solo el calor del salvadoreño logra combatir.

Hubo tiempo para despedirse de los conocidos durante el viaje de ida, y hacer nuevas relaciones con los que vamos de partida. Incluso, el sacerdote se aventó una de Eros Ramazzotti, con sus respectivas indicaciones para los que aman a su mujer. Vea usted, pues, lo que ocurre por aca. Claro, dentro los márgenes permitidos y sin ninguna mala intensión.

Una vez más intentamos informarles sobre lo acontecido, pero el internet y la telefonía solo eran un espejismo, mientras a lo lejos se escuchan los gritos de la emoción que se vivía en el comando central a medida se extinguía la noche.

Día catorce

De Admin (del 16/02/2007 @ 12:56:16, en Bitácora del redactor multimedia transatlántico )

El fruto del esfuerzo

Los chicos que nos recibieron de pronto se convirtieron un avispero. Las chicas, mientas, se ocultaban en el velo que llevan puesto. Así inició el único contacto que tuvimos los medios de comunicación con iraquíes a los que la coalición de naciones, mediante El Salvador, les prestó ayuda en los seis meses anteriores.

El nombre de El Salvador, vitoreado incesantemente, nos transporta al estadio Cuscatlán; como cuando juega la selecta. No se entiende por completo, pero se sabe que lo que se repite es esa frase. Son niños decenas iraquíes que contagian con su alegría.

Las réplicas de banderas de ambos países ondean en un ambiente saturado por el fuerte olor de las ovejas y mugido de las reses que rodean la bonita escuela. No es igual que las salvadoreñas. Más bien parece una quinta.

Nos reciben dos hombres maduros, uno del concejo y el director de la institución, que reiteran la ayuda provista por los salvadoreños. Una de las maestras, con su rostro descubierto, explica cómo trabajan en el lugar y al mismo tiempo agradece la ayuda.

El proyecto, parte de los 51 desarrollados por el Cuscatlán VII, se encuentra rodeado de extensos campos en donde paupérrimas viviendas alojan a otras decenas de ciudadanos sumergidos en la pobreza.

Durante el recorrido por la carretera que conduce del campamento Delta hasta la villa de Al Masak, al sur, se observan pequeños grupos de hombres que buscan alguna alternativa para emerger de su realidad: hay remedos de sitios donde reparan coches, en medio del fango y la desidia. Otros pastan sus ovejas y se cubren del sol que ayuda a mejorar un poco la temperatura.

Probablemente alguien dirá que por qué me he ido tan lejos para hablar de un problema que afecta a la humanidad cada vez, si en nuestro país existen, desde hace mucho tiempo, cuadros, quizá, más representativos. Sí, tendrá mucha razón. Pero hay diferencias abismales entre ambas realidades, de las cuales no entraré con detenimiento porque implican aristas políticas.

El viaje, fuertemente custodiado por el convoy salvadoreño, mismo que es empleado durante las salidas de la tropa, por otro lado, nos acerca también a otra realidad que por momentos se convierte en un tabú: las mujeres iraquíes. Vimos muchas, en los campos, por la carretera, completamente cubiertas con vestidos negros. Fueron momentos fugaces que solo quedan para el recuerdo y fotografía mental.

Media hora más tarde, regresamos al campamento con la sensación de ansiedad aún activa, pues la necesidad de conocer más sobre este atropellado país nos mantiene viva el entusiasmo, tanto que una sola visita a las afueras de Delta no lograron apaciguar.

Día doce

De Admin (del 14/02/2007 @ 13:09:57, en Bitácora del redactor multimedia transatlántico )

Reuniones de agradecimientos

Hasta esta fecha, tres delegaciones iraquíes se han reunido con los militares salvadoreños para expresarles su más grato agradecimiento por las labores que el batallón Cuscatlán ha efectuado en la provincia de Al Kut, en Wasit.

Un importante militar iraquí, formado por las tropas salvadoreñas, aprovechó nuestra presencia para enviarle una solicitud al mismo presidente de la República, Antonio Saca, para que este envíe más soldados a estas tierras bañadas por el río Tigris y en donde en esta época del año ocurre una de las más bellas puestas de sol.

De la misma forma, un jeque babilonio demostró con un suculento cordero asado la gratitud hacia la representación salvadoreña, que no desaprovechó la cortesía para que el empresario, junto con sus dos acompañantes, degustaran nuestros únicos frijoles con tortillas recién palmeadas.

El caudillo, de fisonomía pronunciada, de gran altura y utilizando ropajes propios de su localidad, incluso se mostró interesado en visitar El Salvador para agradecer a las altas autoridades su participación en la reconstrucción de este país.

Ambas reuniones dejaron en evidencia el interés y gratitud de los iraquíes por los soldados cuscatlecos que, según la jefatura del Cuscatlán, ha desarrollado y concluido múltiples proyectos de grandes beneficios para los pobladores de esta localidad, pero a los que aún no hemos tenido acceso para atestiguar dichos trabajos.

El alto mando ha reiterado desde nuestra llegada que la situación es peligrosa, y que por motivos de nuestra seguridad, nos han tenido ocupados con otra agenda, la cual no nos deja estar de cerca con la tropa, con ese conglomerado del cual miles de personas en el país están pendientes.

Mañana, martes 13, esperamos que nos lleven a una escuela donde la tropa ha intervenido. Espero que, sin querer ser supersticioso, todo nos vaya bien para llevarles de primera mano las razones de los agradecimientos mencionados.

Salam aleicum.

Día once

De Admin (del 12/02/2007 @ 23:45:07, en Bitácora del redactor multimedia transatlántico )

El suplicio tecnológico

Este domingo retornamos de la ciudad de Diwaniya a la de Al Kut, que se encuentra más al norte y linda con Siria.

La diferencia es abismal en todo sentido, excepto por el fin y los propósitos que tiene la coalición para la edificación de un nuevo Iraq.

Aquí en Kut la realidad mundial llega con lentitud, si es que lo vemos desde el aspecto tecnológico: el Internet es un desastre, y si a eso le sumamos la falta de formación teórica y práctica de muchos colegas para responder a los envíos de sus respectivos medios, la situación es más triste: un verdadero suplicio.

Este párrafo lleva dedicatoria para los que ostentan una jefatura: capaciten a sus enviados especiales. No siempre habrá una persona con la formación necesaria para solventar los conflictos tecnológicos de los demás. O, sino, simplemente se quedarán a pegar noticias de cables o boletines del Ministerio de la Defensa.

Digo esto porque durante nuestra parada en Liepzig, Alemania, me encontré con la novedosa dificultad de que los gabinetes de las computadoras estaban bajo llave y me fue imposible transferir las fotos, audios y textos que había trabajado con anticipación durante el vuelo por el Atlántico. Por otro lado, en algunos ciber café, donde la hora de internet pagado cuesta cinco dólares. Pagado o gratis, en ambos es lo mismo. El primero abastece al segundo.

De no haber sido por Óscar Guerrero, un productor mexicano que nos acompaña, y que además tiene salida de celular a cualquier parte del mundo, no habría informado sobre esa parada sino hasta un par de horas de ocurrido.

El mismo sinsabor lo experimenta la tropa para comunicarse con los suyos. Por la noche, deben esperar largos ratos para enviar un mensaje de correo, si tienen la suerte de conectarse a la web. Hablar por teléfono hasta se vuelve divertido, para otros. La señal es baja y unos deben gritar con la idea de que así los escucharán mejor.

Pese a ello, los que ya están por irse, los del séptimo batallón, parecen menos preocupados porque el tiempo de retorno ya es corto. Los recién llegados, afanosos, dedican una buena parte de su sueño para mantener viva la llama familiar.

Comentarios

#1
El soldado profesional y bien entrenado debe de tener como promocia el no establecer contacto desde el area de operaciones con seres queridos, ya que los pone vulnerable y a la vez distrae tiempo de la mision en interreses personales
De cap. comando claramount jose (enviado el 13/02/2007 @ 12:01:40)

#2
ha señor pero esos soldados profesionales y bien entrenados dónde están? de qué país habla??? USA o Gran Bretaña

solo vea el perfil del soldado en El Salvador como yo lo veo hay dos dos clases de estatus en nuestro ejército: los oficiales que son obviamente hijos de “papi y mami” cipotes que los papis le dan todo incluso el caro estudio en la escuela militar y abajo están los pobres soldados (vea su perfil) con nivel de estudios de sexto grado con suerte, con baja formación, provenientes del campo y de familias muy humildes

¿cómo quiere que con un perfil así la fuerza armada sea profesional???
De Rick Bonilla (enviado el 15/02/2007 @ 08:27:51)

Día diez

De Admin (del 11/02/2007 @ 12:11:42, en Bitácora del redactor multimedia transatlántico )

La despedida de Diwaniya

Hoy es sábado. Un día gris y templado. Me recuerda a mis días escolares cuando debía levantarme en contra de mi voluntad para ir a la escuela.

El lodo complica las cosas. El piso del contenedor está embarrado inevitablemente.

Pese a ello, la actividad aquí en Diwaniya no se detiene y todos inician sus actividades sin ocultar ese mismo sentimiento que me embarga.

A unos 200 metros de nuestras habitaciones nos esperan los mongoles, personas que cuando nos ven inmediatamente pronuncian sin titubeos un fraternal “amigo”, con su característica gravedad al hablar.

Ellos no son muy distintos a los salvadoreños en cuanto a su complexión, estatura y color. Desde luego, como ocurre en nuestro país, siempre hay alguno que hace dudar a cualquiera de que se trate de un mongol.

Los mongoles, así como los indios o pakistaníes, son los únicos que nos saludan acá. Estadounidenses, bosnios, afroamericanos o latvios pasan de largo como si el mundo no existiera a su alrededor. Quizá porque la mayoría es alta o porque simplemente no hay nada más allá de sus mentes que su propia realidad. Ojo, no es que me sienta mal por ello.

De los lugares que hemos visitado, los asiáticos son los que mejor ordenado tienen sus campamentos. En realidad que da gusto estar con ellos.

Otro de los aspectos que los hacen símiles a los cuscatlecos son sus juegos: tienen una especie de tiro al blanco que lo practican con el lanzamiento de un hueso de oveja contra un grupo de trozos de madera, similar la güimba.

Mientras que los bosnios y los latvios son menos expresivos con la delegación salvadoreña, pero no menos respetuosos o educados.

Durante una conversación de almuerzo llegamos a la conclusión de que estos sitios de la división multinacional convierten a algunas parte de Iraq en una Babel moderna, con la diferencia de que la torre que está siendo construida se volverá imperecedera.

Día nueve

De Admin (del 11/02/2007 @ 12:06:59, en Bitácora del redactor multimedia transatlántico )

Honores para un polaco

En esta carrera, uno está acostumbrado a presencia inimaginables situaciones que aparte de quedar plasmadas en el papel se guardan para toda la vida.

Este día fue despedido con honores un soldado del ejército polaco. Sólo tenía 23 años.

Según informó su comandante, la muerte de este militar ocurrió mientras daba seguridad a un convoy en una carretera por donde además circulan los salvadoreños.

Quizá en algún momento podría considerarse esto como un alivio para El Salvador porque no se trata de la sexta muerte en las filas del batallón Cuscatlán. Un pensamiento hasta egoísta. No sé. Queda para cada cual su propio punto de vista.

Como comunicador me siento satisfecho por haber informado a mi país algunos detalles de la ceremonia de despedida, algo que también podría dar paso a encontrados puntos de vista sobre si fue provechoso haberle dado cobertura. También ahí les queda de tarea.

Pero lo que sí siento verdaderamente es que se trató de una reconfirmación de la intolerancia que se vive en este país que, aún siendo tan rico, está empezando la dura carrera por salir a flote en medio de la violencia.

Piotr Nita ya descansa en la tierra que lo vio nacer. Entiendo que, aunque el objetivo principal de Estados Unidos ya es historia, aún quedan secuelas de la guerra.

Aún así, y muchos quizá estarán de acuerdo, es una realidad ilógica que no sabemos cuanto durará.

Día siete

De Admin (del 08/02/2007 @ 15:28:35, en Bitácora del redactor multimedia transatlántico )

Inició la misión

Son las cuatro de la mañana en el campamento Virginia, en Kuwait. La usual calma de los seis días anteriores fue rota por el tropel de los gruesos tacones de decenas de junglas de sus apresurados dueños que iban de un lado a otro sin la habitual sincronía que caracteriza a los militares.

Afuera, la temperatura estaba a punto de violentar el mercurio. Tres autobuses y un contenedor aguardaban a las más de 300 almas que finalmente nos dirigíamos a la tierra de las grandes civilizaciones que una vez poblaron la faz de la tierra y que conocíamos, muchos, por los libros de historia y en los álbumes que de pequeños coleccionamos con recelo y ahínco.

El frío y el viento, todavía hirientes, hacían más pesada reanudar la marcha. Ya nos habíamos acostumbrado. El abordaje ocurrió en “carrera mar”, como dicen los hombres de armas. Ahí entonces inició la verdadera misión. Virginia solo fue una prueba que puso a resistencia el carácter de muchos.

Estar a la distancia acentúa muchas cosas que son triviales cuando no se les ve del otro lado. Ojo, he aquí la razón de mi cita: Dense un F5. Si el término no les suena lógico, pues no más recuerden cuando navegan en la Web. Ahí se los dejo de tarea. ¿¡Eh!?

Digo esto porque he tenido que enfrentarme con una variante de este sorprendente viaje: estar lejos de mis bichitos y la dueña de mi salario. Y eso que sólo se trata de un viaje de al menos tres semanas. Eso me lleva a pensar en mis compatriotas camuflados que permanecerán por acá durante medio año.
Pero volvamos al tema.

A diferencia de la primera y prolongada etapa de este viaje, el traslado ocurrió con tal exactitud como la reputación que tienen ganados unos famosos relojes de marca mundial: sesenta minutos entre Kuwait e Iraq. Una ensordecedora y veterana aeronave de guerra, como la de Vietnam y el del Golfo Pérsico, nos llevó en un viaje inolvidable y lleno de sobresaltos para muchos.

Ahí íbamos todos: desde oficiales hasta soldados rasos. Mezclados como otra parte más de la inmensa carga de maletas, ropas y recuerdos. Tal como mencioné en mi primer comentario de la bitácora: viajar en avión no es tan “chivo” después de todo, y menos cuando vas al Medio Oriente. Para que tengan idea: una ruta 77 que va de Santa Tecla a Lourdes, Colón, después de las nueve de la noche en días laborales.

Pero la recompensa del traslado no pudo ser mejor: Todos fuimos recibidos como si se tratara de unos héroes. Las sonrisas, la emoción, la ansiedad; los mejores sentimientos de alegría, similar a la del encuentro de un buen amigo, de un hermano del alma.

Mejor imposible.

Comentarios

#1
hola! estoy aqui en chicago, Illinois USA
quieres cominicarte conmigo por favor?
De Manuel de J, Diaz (enviado el 11/02/2007 @ 07:38:05)

Día seis

De Admin (del 07/02/2007 @ 14:04:02, en Bitácora del redactor multimedia transatlántico )

El aviso que cambio la pauta

Otro día soso estaba por concluir. Los comunicadores estabamos a punto de enviar información para rellenar, pero no menos importante, aunque no tenía mayor relación con la salida hacia Iraq.

De la cuadra, al comedor, y de este al centro de Internet nos devoramos el tiempo en una especie de relajamiento que de pronto se convertiría en un corre, corre.

El sargento Nelson Laínez, de la oficina de comunicaciones del Ministerio de la Defensa, y nuestro primer enlace con la comandancia del batallón nos aguardaba con su siempre sonrisa amable y temple de señor correcto que hace de él una persona agradable.

“Mañana nos vamos a las 5”, nos dijo. Pero más que prevenirnos para estar listos, significo entonces la urgente necesidad de informar al país y, además, a los familiares de los militares que se reanudaba el traslado hacia el campamento Delta, en la ciudad de Al Kut. La tan ansiada noticia por fin llegó.

Pero el aviso no altero la rutina de muchos.

Los que jugaban boleibol con los estadounidenses, antes, concluyeron el encuentro. Otros se nos adelantaron comenzaron a enviar mensajes de texto a celulares y de correo electrónico a su gente. Y muchos más todavía se dieron la recena.

Una vez laprensagrafica.com marcó la pauta en cuanto a la publicación de información a pocos minutos de ocurrido el acontecimiento desde el lugar de los hechos, aquí en Kuwait. Lo dijo en los teléfonos móviles, en la última hora, por su puesto su web, y no me extrañaría que en las pantallas de la Zona Rosa y el aeropuerto.

Quiero dejar constancia con esto que la información transmitida de forma inmediata por los diversos canales a quienes les compete es capaz de cambiar la realidad de una nación.

Y no se trata del mero hecho de decir esto pasó, sino las implicaciones que esto conlleva.

Decir que la tropa sigue su movimiento hacia Iraq no se queda en eso, sino es una oportunidad de registrar cada detalle y llevarselos a nuestros lectores.

Comentarios

#1
Sos lo maximo Jlo
De QUezzo (enviado el 07/02/2007 @ 17:22:11)

#2
La mera onda es que hay que hacerle huevo, pues ya en el macho hay que jinetearlo, les deseo buena suerte a toda la mara del Btn VII pasen felices vaca con su familia
De Jonas (enviado el 18/02/2007 @ 20:05:14)

Día cinco

De Admin (del 07/02/2007 @ 13:34:55, en Bitácora )

Sin noción del tiempo.

Entramos al cuarto día de permanencia en esta región desértica y aquí parece que el tiempo se ha detenido. Todo es igual: el frío es inclemente y el protagonista de las conversaciones. Aún quedan dos meses para que el invierno concluya su periodo.

Pero eso no evita los ánimos de la tropa se mantengan llenos de emoción y expectativa: los rostros de incertidumbre comenzaron a mutar por uno más optimista. El tiempo de partida se agota y la verdadera historia está por comenzar.

Por fortuna hay diversas formas de entretenimiento: un centro comunitario donde las 24 horas del día y los siete días de la semana cualquier puede llega y jugar billar, o lanzar dardos. Otros, los más sofisticados, tienen como opción los juegos de videos. Leer, ver televisión, hacen de este lugar sentirse en el rincón más agradable del hogar. Por su puesto, la ausencia de los seres queridos no se puede ocultar.

Para muchos, quizá, el mejor de todos los lugares es el comedor: cuatro tiempos de comida ilimitada que permanece abierto desde las 5:00 de la mañana, para desayunar, y las 11:30 p.m., para una recena.

Los alimentos, servidos por indios o paquistaníes, son tan variados como suculentos a un costo que genera un desembolso de siete dólares al gobierno de Estados Unidos y solo en la semana pasada significó 18 mil dólares, según uno de los encargados del lugar.

Un casino, gimnasio y varias tiendas de artículos varios son otros de los establecimientos dispuestos en el campamento para hacer menos tediosa la estancia en este lugar.

El tiempo es aletargado. El sol, oculto por la densidad de las nubes, tampoco transmite esa sensación de mañana o tarde, salvo por su salida o cuando se pone en el horizonte oriental. En fin, todo parece no ceder al irreversible efecto del tiempo. Para nosotros, los encargados de transmitir estos detalles, el día es todavía más largo: parte de las noches son devoradas por la impaciencia de colgar un video o una foto bonita que refleje esta prolongada parada rumbo a Iraq.

Día cuatro

De Admin (del 05/02/2007 @ 23:45:28, en Bitácora del redactor multimedia trasatlántico )

Dios, otro de los protectores militares

No es un reproche, pero en una realidad como la iraquí, a la que van estos legionarios, aquí Dios es más solicitado que nunca.

La mejor forma de ejemplificarlo es la multitudinaria reunión que tuvieron casi 300 efectivos la tarde de este domingo 4 de febrero en donde evangélicos y católicos se unieron por el mismo sentir: recibir la unción divina para blindar el alma. No soy amigo de las etiquetas, pero eso ocurrió. Claro, esta carrera no distingue si alguien profesa una u otra doctrina.

Conversando con algunos de la tropa, me di cuenta de que si esta misma mecánica fuera aplicada para todo en la vida, tendríamos menos problemas. Desde luego, me parece que el balance lo dan las mismas diferencias de opiniones.

¿Se imaginan a un Iraq sin violencia? Me dirá alguno que me he ido muy lejos y El Salvador aplica para este anhelo. Es cierto. Entonces ¿Se imaginan a un El Salvador libre de violencia? En donde todos trabajaran en equipo para alcanzar el mismo objetivo en pro del bienestar de todos; algo así como la idea que nos ha vendido Estados Unidos en su lucha contra el terrorismo.

Ese mismo día la tropa completa y los comunicadores que la acompañamos recibimos además un pesadísimo chaleco antibalas y un casco de acero, que sumados al equipo de cada bando: fusiles, cámaras de video y fotográficas harán de este viaje uno muy fatigante. Curiosamente, mañana habrá un asesoramiento sobre los mortíferos explosivos que utilizan los insurgentes contra la coalición. Ahí te vas con todo y chaleco.

Aquí en el campamento Virginia, en Kuwait, un lugar cosmopolita por el que circulan armenios, checos, indios, polacos, estadounidenses, japoneses, mexicanos, peruanos y chinos, entre otros, suele vivirse parte ese anhelo del que hablo.

Quizá por la curiosidad, o la necesidad de comunicarse con alguien, muchos se despojan de sus nacionalidades y son simplemente personas, como el peruano Zegarra, quien por cierto prepara un delicioso ceviche de pez gato con camarones. Este nos convidó parte de su amabilidad, cortesía y calidez humana aún sin conocernos más que con las pocas palabras intercambiadas en el almuerzo.

Por ahora, el tiempo de partida hacia Iraq se acorta cada vez más y estos compatriotas están formados para las múltiples tareas humanitarias, las cuales realizarán con la misma visión de Zegarra.

Comentarios

#1
Pereciera una ilusion la de convivir unos con otros por un mismo fin… a veces me e preguntado sera que se puede?

por otro lado… es la primera vez q veo este blog y esperaria ,ucha imparcialidad al momento de ser escrito ya que estamos cansados (los lectores con un poquito sentido comun) que nos traten de vender otras historias o las “pinten” de otro modo…

Felicito al periodista por esta novedosa forma de hacer periodismo y que Dios te bendiga para que te cuide y regreses a tu amado pais (donde igual son validas las bendiciones por nuestra realidad)
saludos
De eaToledo (enviado el 06/02/2007 @ 07:11:23)

#2
Es la primera vez que nuestro pais va a estar informado de el que hacer de nuestros hermanos soldados en la guerra por ser dueno de la sangre de la tierra en aquel lado del mundo…de la cual nosotros vamos a ser garantes aunque sin lucro, nomas utilizados como guardianes y como carne de canon al frente del peloton.

Con todas estas condiciones alrededor; entiendo porque hay que encomendarse a Dios, especialmente cuando ni siquiera se sabe si es cierto…por lo que les han dicho que pelean.
De La Verdad (enviado el 06/02/2007 @ 17:03:26)

#3
Desde lo mas profundo de mi ser pido a Dios que acompane y proteja a cada uno de todos mis hermanos salvadorenos, que les brinde la inteligencia y sabiduria necesaria para salir adelante, fortaleza y resignacion para aceptar lo que no podemos cambiar, fe, esperanza y caridad este con ustedes en cada momento, mis felicitaciones a este gran periodista por su excelente trabajo.

DIOS LOS BENDIGA Y NO SE SEPARE DE USTEDES EN NINGUN MOMENTO.
De Anonimo (enviado el 09/02/2007 @ 12:31:42)

#4
te doy las gracias y te felicito por estar alli haciendonos participes de las noticias que de nuestros familiares

necesitamos sigue asi siendo nuestro corresponsal de guerra

dios te bendiga a ti y a los nuestros.

ojala hagas mas fotos para asi poder ver mas a nuestros familiares ya que estamos tambien lejos de nuestra tierra un saludo ..
De madrid directo (enviado el 11/02/2007 @ 09:03:38)

Día 3. El relax

De Admin (del 03/02/2007 @ 10:08:24, en Bitácora del redactor multimedia trasatlántico )

El fin de semana llegó. Parte sin novedad. El escenario de ayer y anteayer es el mismo este día y el mismo que serА mañana: arena, viento, opacidad y letargo antes de la partida hacia Iraq.

Y no es que espere algo distinto al ambiente que ya estoy haciendo mío, sino que mucho de lo mismo aburre. La sensación no es personal. Se nota en los rostros de los por ahora residentes armados del Campamento Virginia enviados por el Gobierno salvadoreño en respuesta a la petición de la ONU.

A la derecha o a la izquierda, al frente o hacia atrás el lugar por donde quiera que se ve es lo mismo en todo el campamento. Hoy por cierto, el viento acompaña a las frías temperaturas.

La diferencia, en términos distintos al factor militar, lo produce la estancia en el comedor, el centro de comunicaciones y el comunitario, espacios donde concurren personas de distintas nacionalidades, colores y estaturas, como los casos de Daniel Rodríguez, Justine Roshan Veigas y Didankar Mukherjeg.

El primero es un mexicano nacido en Tamaulipas hace 26 años que llegó el viernes desde Afganistán, en donde estuvo un año, y a quien, en su viaje a su base militar en Nueva York, tuve la oportunidad de conocer y compartir durante el almuerzo que tuve con mis demás compatriotas y colegas.

Daniel nos contó que desde 2005 pertenece a la Armada estadounidense y que acaba de concluir su segundo año en la carrera de las armas combatiendo a los talibanes. “Los buenos contra los malos”, dijo el que desbordó de emoción al encontrarse con los primeros latinoamericanos en esta parte del mundo.

Los otros dos son empleados indios de una pequeña cafetería. Ellos, al vernos, hicieron gala del poco español aprendido por la estadía de los anteriores batallones del Cuscatlán en esta base de operaciones. Ambos mostraron mucho interés por los rostros nuevos.

Por cierto, acá es notable la cantidad de ciudadanos de India a cargo de la limpieza o atención de cafés de Internet u otros establecimientos de la coalición. Sin mayores comentarios.

Esta es sólo una parte de lo que se vive en el campamento, en donde la consigna salvadoreña, sobre su participación en Iraq, sigue siendo la reconstrucción de un país que busca sanar las heridas de su pasado.

Para finalizar menciono un par más de diferencias: la abundante y variada alimentación, que corre por cuenta del Tío Sam, y la desesperante y tétrica conectividad al Internet que me ha permitido dormir sólo siete horas desde que he venido.

Comentarios

#1
un saludo, muy especial al enviado de la prensa grafica, a irak.  y al mismo tiempo saludo, a todos nuestros soldados,q trabajan por la recontruccion de irak, saludos desde long island new york.
De Nelson Benitez (enviado el 03/02/2007 @ 18:10:46)

#2
QUIERO FELICITAR AL EQUIPO DE REPORTEROS ENVIADO A LA ZONA DESDE EL SUR DE CALIFORNIA Y MUY EN ESPECIAL AL VIII CONTINGENTE

TENGA MUCHA FE EN DIOS QUE ESO NOS AYUDAR ASEGUIR ADELANTE SOY UN EX COMBATIENTE Y FUNDADOR DEL B.I.R.I BELLOSO Y TENGO LA PLENA CONFIANZA QUE REALIZARAN UN BUEN TRABAJO COMO LOS GRUPOS ANTERIORES

PRICIPALMENTE QUE TENDRAN DE ENCARGADO DE OPERACIONES AL SEÑOR CORONEL ROMERO GALDAMEZ QUE A SIDO UNO DE LOS JEFES MUY CAPACITADOS A LO LARGO DE SU CARRERA MILITAR , SIEMPRE AL FRENTE /// DIOS UNIO LIBERTAD.
De EDDIE GIL (enviado el 03/02/2007 @ 23:03:57)

#3
Bueno, lo que dice el ,de los buenos contra los malos, depende del lado en que el mundo lo mire.

Para ellos los malos somos los de este lado.

Claro y para los soldados de USA es logico que los buenos son ellos…

Y yo mejor no me meto , porque en realidad se conoce poco de lo que hacen las tropas Salvadoreñas en extranjero…

Tambien me llama mucho la atencion eso de que atendio un llamado de la ONU, si la ONU misma decraro ilegal la invacion…

Cuidate.
De Franc (enviado el 04/02/2007 @ 00:50:22)

#4
Saludos. El gato.
De Roberto Diaz (enviado el 04/02/2007 @ 14:54:53)

#5
Adelante Batallon Cuscatlan, poned en alto el nombre de nuestra patria El Salvador.
Que vivan los soldados del BatallÖn Ponce.
De Milton Argueta (enviado el 04/02/2007 @ 17:08:46)

#6
Bendiciones a todo el BC-VIII, al enviado de LPG y especialmente a mi amado esposo.

“Pon tu vida en las manos del Señor; confia en El y El vendra en tu ayuda”
De Sonia de Barahona (enviado el 04/02/2007 @ 22:45:00)

#7
Hola Saludos al Batallon Cuzcatlan desde Seattle WA.
Tono espero q estes bien. Escribime.
mafuforever9@hotmail.com yessy
De yessy (enviado el 05/02/2007 @ 01:56:21)

#8
Un saludo muy respetuoso a cada uno de los soldados.

Juan Jose, haceme el favor de hacer del conocimiento de estos soldados salvadoreños, que confiamos en su profesionalismo y el respeto a los derechos humanos lo cual llevan inherentes como buenos soldados.

Espero que puedas opinar sobre lo que ves, lo puro de las cosas, sin ponerle color ideologico o seguir paternalismos de los editoriales o linea de trabajo de la Prensa Grafica.

Cuentanos lo que ves, como los soldados se divierten, sus añoranzas, sus maneras de alimentarse, con quien se asocian, su hora de dormir, aseo personal y sus clases teoricas antes de salir para IRAK.

Cuentanos la camadaderia que existe entre ellos.

Quiero que nos presentes una entrevista del Coronel Galvez Molina (viene) y una al coronel Bolaños Carballo que es el que llega como comandante.

postea fotos de todas las actividades para tener una luz de lo que alli realmente pasa.

Me alegra mucho saber que LPG esta alli “en el lugar de los hechos.

Suerte a todos.
De Romeo Pino (enviado el 05/02/2007 @ 14:48:58)

#9
que el espíritu de nuestros memorables batallones atlacat, biri belloso, atonal acompañen a ese periodista soldado para que nos diga de cerca como se siente vivir en medio de tanta arena! Gloria a los valientes que salvaran irak de los comunistas!

Desde D.C., un veterano
De moises canizales (enviado el 05/02/2007 @ 15:42:08)

#10
Un Saludo para todos los soldados destacados en Irak y para el periodista enviado,

Habiendo dicho eso, que verguenza la de nuestro gobierno, que ha puesto a los hijos de EL SALVADOR en medio de este desastre del cual el culpable es el Presidente Bush y algunos de sus mas altos funcionarios (notese que no digo el partido republicano ni mucho menos el pueblo estadounidense), pero que falta de criterio de nuestro Gobierno de ser todavia parte de este desastre,

Quieren hacernos creer que saben que estan haciendo ahi y ni siquiera el propio ejercito estadounidense lo sabe, supuestamente nuestro ejercito formado por nuestros mejores hombres esta en mision de paz pero van con armas de guerra que contradiccion porque si estamos reconstruyendo un pais (que fue destruido por USA) no llevamos Doctores, Ingenieros, Educadores, etc. que estan sin trabajo en nuestro pais si no que soldados, somos no solo testigos si no complices de este desastre de esta invacion Americana a la cuna dela civilizacion
De Cesar Solano (enviado el 05/02/2007 @ 23:40:51)

#11
QUIERO DESIRLES A MIS HERMANOS DEL BATALLON CUSCATLAN,QUE ES UN ORGULLO QUE ELLOS FORMEN PARTE DE ESTA NUEVA MISION ESPECIALMENTE A EL SARGENTO MAYOR MATINEZ ALVARADO,CUIDENSE Y PONGAN NUESTRO NOMBRE EN ALTO,SALUDOS DESDE LONG ISLAND NY,
De JOSE F. DELGADO (enviado el 06/02/2007 @ 08:05:12)

Día 2. El traslado

No había amanecido en El Salvador, pero cuando desperté aún cruzábamos el Atlántico. La noche anterior fue cansada y hubo poco tiempo para dormir: La estrechez de los asientos, el cambio de horario y la ansiedad no lo permitieron.

Mi organismo me decía que no era hora de comer, pero las azafatas sí. Ellas están acostumbradas a este trajín. Cereal, fruta, leche para iniciar el día. Mi organismo se resistía y, muy seguramente, el de la mayoría.

El vuelo continuó sin mayores novedades. Volar es monótono. Las nubes se mueven como en cámara lenta y el cielo siempre es azul. Perdí la cuenta de ver el agua cristalizada por la altura en una orilla de la ventana. Desaparecía y volvía a aparecer.

Como me di cuenta de que no dormiría, opté por escribir una nota para enviarla de inmediato al llegar a Alemania. Chula me quedó la nota.

Tras un largo rato de lo mismo, la tripulación nos alertó de que llegaríamos en unos 45 minutos a Liepzig en donde haríamos la segunda parada para abastecer de combustible la nave.

Día 1. La partida

Hoy el día fue muy corto. Justo como cuando más se necesita, el tiempo es lo que menos abunda.

Como el salvadoreño típico, dejé para último la renovación de mi pasaporte. Aunque, al final, no era necesario que lo actualizara.

Me confié de que todo saldría bien y que en las primeras horas laborales el trámite quedaría resuelto. No fue así. Se volvió un suplicio.

Resulta que en el pasaporte antiguo, mi estado civil era Soltero. Ahora estoy casado. Por lo que necesitaba presentar una partida de nacimiento marginada con el matrimonio.

Tuve que correr al distrito 4 para tramitarla, sin embargo, no resolví. Así que envié por una copia que tenía en casa, a unos 20 kilómetros de donde estaba… fui claro al pedirle a mamá de mis hijos que no trajera el contrato de matrimonio y, para mi sorpresa, eso fue lo que me entregó…

Aunque le rogué a la directora de la sucursal de Migración que me ayudara, esta no accedió. Se amparo en lo establecido en el reglamento y yo tenía que entregar la dichosa partida. Así que, nuevamente,  y por casualidad, la hermana de la mamá de mis hijos estaba en casa y ella sí me entregó el documento correspondiente. Fue un verdadero suplicio.

Debía estar a la una de la tarde en la base militar de comandos especiales, en La Paz, cuando salí del diario era casi la una… llamé para excusarme de mi llegada tardía y, para mi dicha, no hubo contratiempos.

Llegué casi a las dos de la tarde. El calor era sofocante, en parte, por la cercanía de la costa y, en parte también, por el ajetreo, más el uniforme militar.

Me reporté con el enlace del Ejército y alcancé la normalidad prevista.

La tropa estaba en uno de los hangares cuando llegué.  Sus familiares más cercanos llegaron para despedirlos y compartir los últimos instantes antes de partir. Era una escena triste. La gran mayoría era gente humilde, del campo.

Luego nos trasladamos a otro hangar. Ahí se ordenaron a medias. No había prisa y lo que menos se pretendía era atizonar la ansiedad.

Unos soldados pasaban el rato entonando coros evangélicos, quizá para darse aliento y sacar más valentía de la que ya tenían. Otros, revisaban la documentación oficial que debían saber para asimilar su estancia de seis meses en la cuna de la civilización.

Yo tomé muchas fotos, caritas, como se dice en los medios. Era por si alguno corría con la desdicha de morir en algún ataque de la insurgencia. No es algo gratificante, pero debía hacerlo, era una posibilidad de que ocurriera.

Alrededor de las cinco y media de la tarde, nos alistamos para abordar el avión en el que habitaríamos las próximas 24 horas. Los periodistas fuimos de los primeros en subir. Nos ubicaron en los primeros asientos. Luego subió la tropa.

Alrededor de las seis alzamos el vuelo. Se transpiraba tensión. Mucha tensión. A esa hora, el sol destilaba los últimos rayos en su camino hacia el continente asiático. Es impresionante la tonalidad del naranja a muchos metros de altura y sobre las nubes.

Habrían sido las siete de la noche cuando nos avisaron que la cena estaba lista. Comida procesada sacada del congelador y calentada en microondas. Pollo, carne o pescado, acompañado de puré, un postre de adorno y bebidas frías o calientes.

El vuelo transcurrió sin sobresaltos. Un par de horas más tarde sobrevolamos una ciudad muy iluminada. Creímos que era México, aunque nunca estuvimos seguros.

Alrededor de las once de la noche, hora de El Salvador, tocamos suelo estadounidense. Nuestra primera parada: Bangor, en Maine.

Durante una hora, intentamos relajarnos y vimos con ansiedad la nieve que rodeaba el aeropuerto. Tanta que nos habría gustado ir a jugar en ella. Luego, volvimos al avión. Comimos nuevamente y, un rato más tarde, dormimos.

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