¿Te imaginás?


Llegué por vos en la madrugada en un taxi para irnos a la terminal de Oriente.

No nos cabía el corazón en el pecho por la emoción de hacer un viaje que antes nunca pudimos.

Comenzamos a platicar. Lo hicimos por todo el camino.

Intentamos ponernos al día después de tanto tiempo. Veía el movimiento de tus labios e interpreté la emoción de lo que decías. Aún así, me bastaron tus ojos color miel y tu piel de nieve.

No había hecho el viaje en bus. Siempre fui a El Pital por razones de trabajo.

El sol salió y las nubes ardieron con emoción, misma que yo sentí por contemplarte.

Aunque el trayecto era largo, nos permitió actualizarnos en tanto.

Dejamos atrás a Apopa y luego Aguilares. Los cerros nos recibieron y acompañaron hasta La Palma, colorida y silenciosa, como siempre.

Luego llegamos a San Ignacio.

Nos bajamos para subir a río Chiquito.

Nos impresionó el paisaje.

Rentamos dos caballos, para evitar la fatiga. Y ascendimos.

La belleza de la madre natura nos robó elogios para sí. Pero vos estabas más bonita. La ropa color pastel que elegiste resaltaba tu belleza.

Y seguimos platicando.

Tu voz era una canción que resonará en mis recuerdos por siempre.

El tiempo seguía yéndose. A tu lado, pareció más corto que a diario.

Y lo hablado no recuperaba el tiempo perdido; entre bromas, se nos diluyó.

Nos tendimos en la grama; vimos el cielo. El lugar nos robó más elogios.

Echados, conversamos. No me cansé de escucharte.

Hubo tanto de qué hablar y tan poco tiempo para hacerlo.

En un parpadeo, nos sorprendió el mediodía.

Te preparé la comida. Algo liviano para que la pesadez no nos afectara.

Un baguette tostado con jamones, salamis y queso.

Me dijiste que te gustó y te tomé la palabra.

Te reproduje Linda, de Caetano Veloso. Sabía que te gustaría. Hubiera querido bombardearte con Sozinho, pero no quise aburrirte.

Luego, te regalé una flor, blanca, como vos.

Te agradecí por hacerme feliz. En mi interior, contemplaba la posibilidad de que vos también lo estuvieras.

Me preguntaste con un poco de incomodidad que por qué te veía tanto; una media sonrisa se te dibujo con complacencia cuando te respondí.

Te dije que desde que salimos comencé a fotografiarte. A construir un álbum solo para mi memoria.

Habría querido decirte que me gustás tanto como para gritarlo y que todos lo escucharan, pero mi raciocinio me dijo que no, que lo dejara para otra vez.

Vos lo sabías, sabías que lo vivía.

El frío calaba, pese a que era verano. El viento nos bañó y nos toqueteó. El sol estaba radiante, como vos.

Dimos una caminata breve por los sembradíos de fresas y entre los cartuchos que adornarán alguna reunión en San Salvador.

Fuimos a la peña partida y vimos el precipicio. Supe que el vértigo te molestaría, pero lo disfrutamos. Creo que te sentiste segura de que yo estuviera ahí y, yo, afortunado de estarlo. No te habría dejado caer. No te habría perdido nuevamente.

Pensamos en qué bonito sería quedarse más tiempo. Contemplar el atardecer y la sábana de estrellas sobre nuestras testas.

Dieron las tres y tuvimos que partir contra nuestra voluntad.

Viajar en bus no es seguro, mas sí cansado.

En los asientos despedazados, reanudamos la plática y al cabo de un rato preferimos callar. Queríamos seguir haciéndolo, pero el cansancio pudo más.

Fue justo un descanso para equilibrar el día.

El bus corría lento y eso dilató el tiempo para disfrutar nuestra compañía.

Te recostaste en mi hombro para medio dormitar. Y sentí el olor de tu pelo, de tu esencia.

Escuché tu respiración que contaminaba mi entorno inmediato con la fragancia de tu cuerpo.

Mi corazón se aceleró. No lo esperaba, pero así ocurrió.

Me gustó que descansaras a mi costado.

No hablé, ni pensé. Disfruté el momento.

El atardecer se nos escapó; llegó la noche y nosotros a San Salvador.

Te llevé a casa de regreso. Sana y a salvo.

No me cansé de agradecerte por compartir tu tiempo, por dejar de lado, una vez, lo que te apasiona y es el centro de tu vida.

Entraste a tu casa y me marché con un montón de emociones, sensaciones y satisfacción.

No quería que el día terminara, pero todo lo bueno se acaba.

Llegué a la mía sin aún creerlo. Aún estaba pasmado de la emoción. Intenté aterrizar la idea de que ese día salimos de paseo.

No quise dormir de inmediato porque quería repasar en mi mente las miles de fotos que te tomé. Saborear los instantes capturados y que perdurarán hasta el fin de mis días. Verte sonreír nuevamente y guardármelo.

Y, con el pensamiento, te envié un “gracias” antes de dormir.

¿Te imaginás?

Genero contenidos editoriales para la revista IT NOW en sus versiones impresa y digital. He escrito además para las revista Proagro (2014), Mercados y Tendencias (2015-2016) y América TIC (2016). He participado como fotógrafo en la primera edición del Mercedes Fashion Show (2014), coordinado la cobertura digital de la primera Bienal de Arquitectura de Guatemala #BienarqGT (2016), así como la primera edición de IT Breaks Guatemala (2014). He coordinado y gestionado paneles de discusión el Tech Day de 2015 y 2016 en Guatemala y El Salvador, y coordinado una parte de la apuesta editorial de República Dominicana (2016) Fue editor web en www.publinews.gt Fue Gestor de contenidos multimedia y community manager en Nuestro Diario, Guatemala. Laboró como webmaster en www.sansalvador.gob.sv, el sitio oficial de la ciudad de San Salvador y la gestión municipal. Desempeñó el cargo de coordinador de contenidos especiales y atención ciudadana en http://www.laprensagrafica.com En 2008, desarrolló la dinámica de periodismo ciudadano con la nueva sección Reportero Ciudadano, para la cual elaboró una Guía básica para las personas interesadas en iniciarse en esta tendencia. Formo parte del equipo Multimedia desde sus inicios en 2004. Desde 2001 a 2008, realizó aportes multimedia que innovaron la navegación en este sitio informativo, tales como la inclusión de audios y videos en 2003. Asimismo, fue pionero de la transmisión de video y audio en vivo de importantes foros políticos y sociales desde LA PRENSA GRÁFICA. Dio cobertura desde Iraq y Kuwait al cambio de rotación de los batallones Cuscatlán VII y VIII, en febrero de 2007. Tiene estudios de comunicación y periodismo en la Universidad José Simeón Cañas y cursó un postgrado en periodismo digital en línea en la Universidad de Belgrano, Argentina. Asimismo, posee conocimiento en video y fotografía digital. En noviembre de 2008, participó en el seminario de periodismo digital La evolución del periodista multimedia, impartido en la ciudad de Antigua Guatemala.

Publicado en periodismo multimedia, Publicaciones
One comment on “¿Te imaginás?
  1. Loren dice:

    …pero todo lo bueno se acaba…

    Que bello JJ, me parecio leer un cuento del eterno poeta Ruben Dario , como siempre mi amigo sorprndente , transporta con su forma de narrar y describir cada detalle , me fascina me deleito leyendo sus blogs
    Keep up the good job !!!!!!!!!!!!

    pd/ mito o leyenda ???????
    o simplemte suenos del alma como muchos atesoramos …
    en hora buena mi amigo, gracias por compartir con una mas de sus lectoras :)

    Loren

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Agregá tu correo para seguir mi blog

A %d blogueros les gusta esto: