Cuando se quiere, se puede


Este dicho popular aplica para el cambio que ocurre desde ayer en el corazón de San Salvador.

Las calles y avenidas están despejadas. Incluso la Rubén Darío está más poblada de transeúntes. Pienso que siempre ha estado así, solo que hoy se nota más.

Hice un recorrido este mediodía desde la alcaldía de San Salvador. Tomé la cuarta avenida norte. Luego la calle Darío hasta la 1ª avenida sur. Después me dirigí hacia la 1ª calle poniente hasta volver a la cuarta avenida norte y la alcaldía.

Era mediodía, entre las 12:30 y 1:00 p.m.

Parecía un día festivo con más actividad de los ciudadanos. No tanto como en Semana Santa, pues entonces las personas se concentran alrededor de las alfombras.

No escuché la estridencia de los motores, ni los cláxones. Tampoco había las enormes estelas de humo de muchos de ellos. Había más gente caminando. Más vendedores con carretillas.

Redefinir las vías de circulación por los extremos del centro histórico tal parece que sirve. Al menos eso vi.

Luego me asaltó la duda. Eso de los asaltos es tan recurrente. Ironizo.

En realidad, ¿qué motivó al Ejecutivo y el Viceministerio de Transporte a hacerlo? ¿Por qué hoy sí y antes no? Obviamente, la política es un factor determinante. Estamos en año preelectoral.

Pero, eso de que se reducirá la contaminación es muy ambiguo.

Si bien hay autobuses en tan mal estado, solo han sido desviados del centro. Por lo tanto, el problema se traslada. Además, si fuera así, sacarían de circulación tanta chatarra.

Además, hay otras cosas que contaminan: La estridencia de las películas y música pirata que se comercializa sin tapujos.

Otra observación tiene que ver con las enormes cantidades de cables telefónicos y de electricidad instalados sin cuidar la estética y panorámica.

Esto solo por mencionar un par de cosas.

Es obvio que hace falta muchísimo más y de un orden prioritario: La seguridad ciudadana, generación de empleo, mejores condiciones de salud y educación.

De todos es conocidos que los transportistas de colectivos son un dolor de cabeza para el Ejecutivo y una amenaza para la sociedad.

Y me pregunto, ¿cuánto deberemos esperar para que veamos cambios en esos otros aspectos tan fundamentales en nuestra vida?

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Soy un periodista autónomo que genera contenidos para empresas en Guatemala, El Salvador y el resto de América Central.

Publicado en periodismo multimedia, Publicaciones
One comment on “Cuando se quiere, se puede
  1. Ricardo Aquino dice:

    Supongo que tratar de revivir el centro de la capital con el re-ordenamiento de los buses, es solamente un pequeño paso.
    Faltaran mas acciones, pero lo principal, será que todos colaboremos.
    Por que, conociendo a mi pueblo, en un par de semanas se las ingeniaran para volver al desorden de antes.
    Hay que apoyar lo que se trata de arreglar con este “desordenamiento” y algo positivo debe pasar.

    Me gusta

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